COMO LOGRAN SOBREVIVIR LOS ANIMALES DEL DESIERTO
Los problemas que deben superar los animales del desierto para sobrevivir son especialmente dos: defenderse del excesivo calor y conservar la reserva de agua.
Muchos animales del desierto están dotados de orejas, patas y cola bien desarrolladas que les sirven de radiadores para eliminar el exceso de calor corporal.
Algunos animales se ocultan durante el día para resguardarse del fuerte calor del sol, y salen en busca de alimento por la noche o en las primeras horas del día.
Otros, por el contrario, viven de día; la langosta del desierto, para mantener normal su temperatura corporal, vuelve la cabeza hacia el sol con objeto de exponer al calor ardiente la menor superficie posible de su cuerpo.
Varios insectos y lagartos mantienen su cuerpo completamente fuera de la arena abrasadora. Para no desperdiciar el agua, muchos animales del desierto no sudan y emiten orina concentrada y heces secas. Los problemas son más graves para los herbívoros de gran tamaño, que no pueden cavar sus madrigueras; el antílope eland, que vive en los límites del desierto, tiene alguna posibilidad de encontrar refugio y agua, mientras que el órix y el adax han aprendido a sobrevivir sin beber. Estos animales aprovechan el agua del rocío y la de la escasa vegetación. Muy pocas aves anidan en el desierto; una excepción es la ganga del Senegal, la cual recorre en su vuelo muchos kilómetros en busca de agua, que más tarde llevará a sus crías embebida en las plumas. También resulta difícil desplazarse en la arena: muchos roedores se mueven a saltos para no hundirse en ella. La víbora cornuda avanza en zig-zag por las extensiones de arena, y otro reptil, el escinco, llega a nadar en ella.
Preguntas y Respuestas
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