El síndrome premenstrual es un conjunto variable, recurrente, de síntomas físicos y emocionales perturbadores que se desarrollan durante 7 a 14 días antes del inicio de la menstruación y ceden cuando ésta se produce. Dicho síndrome afecta de modo intermitente a más o menos la tercera parte de las mujeres premeno-páusicas, principalmente a las de 25 a 40 años de edad. En cerca de 10% de las mujeres afectadas, el síndrome puede ser intenso. Aunque no todas las mujeres experimentan todos los síntomas o signos en un mismo momento, muchas describen distensión abdominal, dolor mamario, hinchazón de tobillos, una sensación de aumento de peso, trastornos de la piel, irritabilidad, agresividad, depresión, incapacidad para concentrarse, cambios de la libido, letargo y el deseo vehemente de tomar alimentos.
La patogénesis del síndrome premenstrual aún es incierta. Los factores psicosociales pueden ser la causa. Se ha apreciado que la supresión de la función ovárica con un agonista de GnRH disminuye todos los síntomas durante el tratamiento. El restituir la terapéutica, estrógenos y progestágenos suele permitir el uso extendido de un agonista de GnRH. La supresión de la ovulación con un anticonceptivo oral a veces es de utilidad, pero la paciente con mucha frecuencia se queja de que aún tiene el síndrome premenstrual.
Los métodos actuales de tratamiento son principalmente empíricos. El médico debe proporcionar la mejor atención posible para las molestias emocionales y físicas de la paciente. Esto incluye lo siguiente:
1. Es de importancia fundamental la evaluación cuidadosa de la paciente, dándole comprensión, explicación y confianza.
2. Recomendar a la paciente que mantenga un control de todos los síntomas durante 2 a 3 meses, para ayudar en la evaluación del momento de la aparición y características del síndrome. Si sus síntomas se producen durante todo el mes, más que durante las dos semanas antes de la menstruación, quizás esté deprimida o tenga otros problemas emocionales además del síndrome premenstrual.
3. En varios estudios se ha encontrado que un programa de ejercicio regular condicionante, como trotar, disminuye la depresión, ansiedad y retención de líquidos.
4. Los inhibidores de la recaptura de serotonina, como la fluoxe-tina, 20 mg/día, son eficaces para aliviar la tensión, irritabilidad y disforia con pocos efectos adversos.
5. El danazol administrado en la fase lútea, 200 mg/día durante los días 14 a 28 del ciclo, es eficaz para disminuir los síntomas de mastalgia. Esta terapia en dosis bajas no tiene efecto sobre otros síntomas.
6. Espironolactona, 100 mg/día durante la fase lútea, es un tratamiento efectivo para reducción de la distensión y de la sensibilidad mamaria.
7. Los AINE, el ácido mefenámico, 500 mg tres veces al día son un tratamiento que ha mostrado reducir varios síntomas, aunque no el dolor mamario.
HEMORRAGIA PREMENOPAUSICA ANORMALHEMORRAGIA VAGINAL POSMENOPAUSICA
