El conducto de Bartholin llega a ser afectado por traumatismos o infección, causándose obstrucción de la glándula. Se impide el drenaje de secreciones, lo cual conduce a dolor, hinchazón y formación de absceso. La infección suele resolverse y el dolor desaparece, pero con frecuencia persiste la estenosis de la salida del conducto con distensión. La reinfección provoca hipersensi-bilidad recurrente y crecimiento adicional del conducto.
Los principales síntomas son hinchazón dolorosa periódica en cualquiera de los lados del introito y dispareunia. La presencia de una tumefacción fluctuante de 1 a 4 cm de diámetro en la porción inferior de cualquiera de los labios menores, es un signo de oclusión del conducto de Bartholin. La hipersensibilidad demuestra una infección activa.
El pus o las secreciones de la glándula deben cultivarse para gonococos, clamidias y otros microorganismos patógenos, se trata de acuerdo con los resultados, la aplicación frecuente de compresas húmedas calientes puede ser útil. Si se desarrolla un absceso, la aspiración o la incisión y drenaje son los métodos más simples de tratamiento, pero el trastorno logra recidivar. La marsupialización, incisión y drenaje con la inserción de un catéter Word a permanencia, o el tratamiento con láser, establecerán una nueva abertura del conducto. Un quiste asintomático no requiere tratamiento.
