NEOPLASIA INTRAEPITELIAL CERVICAL

NEOPLASIA INTRAEPITELIAL CERVICAL



Bases para el diagnóstico
• El diagnóstico de presunción se hace con un frotis de Papanicolaou anormal en una mujer asintomática sin cam­bios macroscópicos cervicales visibles.
• El diagnóstico se confirma mediante biopsia dirigida por colposcopia.
• Aumenta en las mujeres con VIH.

Consideraciones generales
La unión escamoso-cilíndrica del cérvix es un área de prolifera­ción activa de células escamosas. Durante la infancia, la unión está situada en la porción vaginal expuesta del cérvix. En la pubertad, debido a la influencia hormonal, y quizás a causa de los cambios del pH vaginal, el borde escamoso comienza a cubrir la capa del epitelio monoestratificado secretor de moco, lo cual produce un área de metaplasia (zona de transformación). Factores relaciona­dos con el coito (véase Prevención, adelante) pueden conducir a anormalidades celulares, las cuales con el tiempo dan lugar al desarrollo de displasia o cáncer de células escamosas. Hay varios grados de displasia, definidos por el grado de atipia celular, todos los tipos deben observarse y tratarse si persisten o se vuelven más severos. En la actualidad no es posible prede­cir el potencial maligno de una lesión específica. Algunas lesio­nes permanecen estables durante periodos prolongados; algu­nas sufren regresión y otras avanzan.

Datos clínicos
No existen síntomas o signos específicos de neoplasia intraepi­telial cervical. El diagnóstico presuntivo se establece por medio de estudios de detección citológicos en una población asinto­mática sin alteraciones cervicales macroscópicamente visibles. Todas las lesiones cervicales anormalmente visibles deben so­meterse a una biopsia.

Examen citológico (frotis de Papanicolaou)
Las muestras deben tomarse de una paciente que no esté menstruando, extenderse en un portaobjetos y fijarse o enjuagarse di­rectamente con una solución conservadora si va a usarse un sis­tema de lámina delgada (ThinPrep). Debe obtenerse una muestra de la unión escamosocilíndrica con una espátula de madera o de material plástico, y del conducto endocervical con un hisopo de algodón o pincel de nailon.

Los informes citológicos de laboratorio suelen describir los hallazgos en una de varias maneras. Mientras el uso de las clases I a IV se halla en descenso, la clasificación NIC continúa usándose junto con una descripción de células anor­males, entre ellas la prueba de papilomavirus humano (HPV). El sistema Bethesda usa el término “lesiones intraepiteliales esca­mosas (LIE)”, de grado bajo o grado alto. Los citopatólogos consi­deran un frotis de Papanicolaou como una consulta médica y reco­mendarán procedimientos diagnósticos adicionales, tratamiento de infección y comentarios sobre factores que prevengan la eva­luación adecuada de la muestra. El papel desempeñado por las pruebas de HPV en frotis citológicos, continúa indefinido y este procedimiento no se recomienda en la actualidad para pruebas de detección regulares o selección de atipias (células escamosas atípicas de significado indeterminado, CEASI.)

Colposcopia
La observación del cérvix con una ampliación de 10 a 20x per­mite la evaluación del tamaño y de los bordes de una zona de transformación anormal, así como la determinación de su ex­tensión al interior del conducto endocervical. La aplicación de ácido acético (vinagre) de 3 a 5% disuelve el moco, y la acción desecante del ácido aumenta el contraste entre el epitelio esca­moso normal y el que se encuentra en proliferación activa. Los cambios anormales incluyen placas blancas y atipia vascular, lo cual indica áreas de mayor actividad celular. Se pinta el cérvix con solución de Lugol (solución fuerte de yodo prueba de Schi­ller). El epitelio escamoso normal tomará la tinción, el epitelio escamoso que no se tiñe debe someterse a una biopsia. (El teji­do endocervical secretor de moco, monoestratificado, tampoco tomará la tinción, pero suele distinguirse con facilidad por su aspecto rosado más oscuro y rosado brillante.)

Biopsia
La biopsia en sacabocado dirigida por colposcopia y el legrado endocervical son procedimientos de consultorio. Si no se dispone de examen colposcópico, las células atípicas que se desprenden del cérvix de aspecto normal pueden evaluarse por medio de le­grado endocervical y diversas biopsias en sacabocado del epitelio escamoso no teñido o biopsias de cada cuadrante del cérvix.

Los datos de la biopsia cervical como del legrado endocer­vical son importantes para decidir el tratamiento.

Prevención
Los datos actuales sugieren que la infección cervical con el HPV se relaciona con un porcentaje alto de todas las displasias y cán­ceres cervicales. Hay más de 70 subtipos de HPV reconocidos, de los cuales los tipos 6 y 11 tienden a causar displasia leve, mientras que los tipos 16, 18, 31 y otros, provocan alteraciones celulares de grado mayor.

El cáncer cervical casi nunca se presenta en mujeres vírge­nes, se relaciona de manera epidemiológica, con el número de pa­rejas sexuales que una mujer ha tenido y con el número de otras parejas femeninas que ha tenido el varón. El uso del diafragma o del condón tiene un efecto protector. A largo plazo, las usuarias de anticonceptivos orales desarrollan más displasias y cáncer del cérvix que las que utilizan otros métodos de control natal; asi­mismo, las fumadoras también tienen más riesgo. Las medidas preventivas incluyen lo siguiente: pruebas citológicas de detec­ción regulares para detectar anormalidades; limitación del nú­mero de parejas sexuales; uso de un diafragma o condón para el coito, y dejar de fumar.

Las mujeres con infección por HIV parecen estar en mayor riesgo de padecimiento y de enfermedad recurrente después del tratamiento. Las mujeres con esta infección deben someterse a pruebas citológicas de detección regulares y seguirse de cerca después del tratamiento de neoplasia intraepitelial cervical.
Debido a la tasa muy baja de frotis de Papanicolaou anor­males en las mujeres que se sometieron a histerectomía por una enfermedad benigna, no se justifica la práctica regular de esta prueba en esta población.

Tratamiento
El tratamiento varía de acuerdo con el grado y extensión de la neoplasia intraepitelial cervical. Siempre debe ir precedido por biopsia.

Cauterización o criocirugía
El uso de electrocauterización o de congelación (criocirugía) es eficaz para las lesiones pequeñas no invasivas del cérvix sin ex­tensión endocervical.

Láser de C02
Este método bien controlado disminuye la destrucción tisular. Se dirige colposcópicamente y requiere un adiestramiento especial. Puede usarse con lesiones visibles, grandes. En la práctica actual incluye la vaporización de la zona de transformación del cérvix y de la porción de 5 a 7 mm distal del conducto endocervical.

Resección con asa
Cuando la NIC es claramente visible en su totalidad, suele usar­se un asa de alambre para practicar una biopsia por excisión. El corte y la hemostasia se efectúan con un aparato electroquirúrgico de bajo voltaje (Bovie). Este procedimiento de consultorio con anestesia local es rápido y no complicado.

Conización del cérvix
La conización es la extirpación quirúrgica de la totalidad de la zona de transformación y del conducto endocervical. Debe re­servarse para casos de displasia grave o cáncer in situ (NIC III), en particular aquellos con extensión endocervical. El procedi­miento se puede practicar con bisturí, láser de C02 o con una excisión con asa grande.

Seguimiento
Como la recurrencia es posible en especial durante los prime­ros dos años después del tratamiento y como la tasa de resul­tados falsos negativos de una prueba citológica cervical simple es de 20%, es imperativo realizar un seguimiento cercano. El examen citológico vaginal debe repetirse a intervalos de tres meses por lo menos durante un año.

HEMORRAGIA PREMENOPAUSICA ANORMAL
HEMORRAGIA VAGINAL POSMENOPAUSICA
SINDROME PREMENSTRUAL - TENSION PREMENSTRUAL
DISMENORREA PRIMARIA - DISMENORREA SECUNDARIA
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