DISMENORREA PRIMARIA - DISMENORREA SECUNDARIA

DISMENORREA PRIMARIA - DISMENORREA SECUNDARIA



1. DISMENORREA PRIMARIA

La dismenorrea primaria es el dolor menstrual acompañado de ci­clos ovulatorios en ausencia de hallazgos patológicos. El dolor suele iniciarse dentro de 1 a 2 años después de la menarquia y puede volverse más severo con el tiempo. La frecuencia de los casos au­menta hasta los 20 años de edad, luego disminuye con la edad y, notablemente, con la paridad. De 50 a 75% de las mujeres está afec­tada al mismo tiempo y de 5 a 6% tiene dolor incapacitante.

La dismenorrea primaria es un dolor pélvico tipo cólico, en la línea media, de carácter ondulatorio, que con frecuencia se irradia a la espalda y parte inferior de los muslos. Los cólicos suelen durar uno o más días, o estar relacionados con náuseas, diarrea, cefalea y bochornos. El dolor es producido por vasocontricción uterina, anoxia y contracciones sostenidas mediadas por prostaglandinas.

Datos clínicos
El examen pélvico es normal entre las menstruaciones, el exa­men durante la menstruación llega a producir molestias, pero no hay datos patológicos.

Tratamiento
Generalmente son de utilidad los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, ketoprofeno, ácido mefenámico y na-proxeno). Los fármacos deben iniciarse al comenzar la hemo­rragia para evitar el uso inadvertido del fármaco durante un embarazo inicial. El medicamento se continúa en forma regular por 2 a 3 días. La ovulación debe suprimirse y la dismenorrea suele prevenirse por medio de anticonceptivos orales.

2. DISMENORREA SECUNDARIA

La dismenorrea secundaria es el dolor menstrual en el cual existe una razón orgánica. Suele iniciarse de modo considerable des­pués de la menarquia, a veces hasta el tercero o cuarto decenios de vida.

Datos clínicos
Los antecedentes y el examen físico, por lo común sugieren en-dometriosis o enfermedad pélvica inflamatoria. Otras causas pueden ser mioma submucoso, uso de DIU, estenosis cervical con obs­trucción o cuerno uterino ciego (raro).

Diagnóstico
Con frecuencia se necesita laparoscopia para diferenciar la en-dometriosis de la enfermedad pélvica inflamatoria. Los miomas subcutáneos es posible detectarlos de manera sumamente con­fiable con IRM, pero también por medio de histerograma, histe-roscopia o pasando una sonda o una legra por la cavidad uterina durante D y L. La estenosis cervical suele ser resultado de abor­to inducido, lo cual crea un dolor tipo cólico en el momento de la menstruación esperada sin flujo sanguíneo, esto sana con faci­lidad mediante el paso de una sonda a la cavidad uterina des­pués de administrar un bloqueo paracervical.

Tratamiento

Medidas específicas
El uso periódico de analgésicos, entre ellos los fármacos antiin­flamatorios no esteroideos administrados para la dismenorrea primaria, llega a ser benéfico y los anticonceptivos orales pue­den proporcionar alivio, particularmente en la endometriosis. El danazol y los agonistas de GnRH son eficaces en el tratamiento de endometriosis (véase adelante).


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