CARCINOMA DEL ENDOMETRIO SINTOMAS TRATAMIENTO

CARCINOMA DEL ENDOMETRIO SINTOMAS TRATAMIENTO



Bases para el diagnóstico
• La hemorragia anormal es el signo de presentación en 80% de los casos.
• Con frecuencia el frotis de Papanicolaou es negativo.
• Luego de una prueba de embarazo negativa, se requiere tejido endometrial para confirmar el diagnóstico.

Consideraciones generales
El adenocarcinoma del cuerpo uterino es el segundo cáncer más común del tracto genital femenino. Se produce a menudo en mujeres de 50 a 70 años de edad. Algunas pacientes habrán tomado estrógenos sin oposición en el pasado, su riesgo aumen­tado parece persistir durante 10 o más años después de suspen­der el fármaco. La obesidad, nuliparidad, diabetes u ovarios poliquísticos con anovulación prolongada, y uso extendido de tamoxifeno para el tratamiento de cáncer mamario, también son factores de riesgo.
La hemorragia anormal es el signo de presentación en 80% de los casos. El carcinoma endometrial suele provocar obstruc­ción del cérvix con colección de pus (piometra) o de sangre hematometra causando dolor abdominal bajo. No obstante, el dolor generalmente se produce de manera tardía en la enferme­dad con metástasis o infección.

El frotis de Papanicolaou del cérvix muestra algunas veces células endometriales atípicas, pero son un instrumento diag­nóstico insensible. El muestreo endocervical y endometrial es el único medio confiable para el diagnóstico. Por lo general se ob­tienen muestras adecuadas de ambos sitios durante un procedi­miento de consultorio practicado después de anestesia local (blo­queo paracervical). La histeroscopia simultánea puede ser una adición valiosa con el propósito de localizar pólipos u otras le­siones dentro de la cavidad uterina. Es posible el uso de ultrasonografía vaginal para determinar el espesor del endometrio como una indicación de hipertrofia y posible cambio neoplásico.

La evaluación patológica es importante en la diferencia­ción de hiperplasias, que con frecuencia se llegan a tratar con progestágenos orales cíclicos.

Prevención
El muestreo endometrial inmediato para las pacientes que ma­nifiestan hemorragia menstrual anormal o hemorragia uterina posmenopáusica, revelará muchos casos incipientes, así como casos clínicos de cáncer endometrial. Las mujeres posmenopáusicas que toman estrógenos, o las más jóvenes con anovulación prolongada, pueden recibir progestágenos orales durante 13 días al final de cada ciclo de estrógenos, con el propósito de promo­ver el desprendimiento periódico del recubrimiento uterino, esto se ha relacionado con una disminución en la frecuencia del ade­nocarcinoma uterino. Comparado con el uso de estrógenos sin oposición en la menopausia, hay un riesgo relativo de cáncer del endometrio de 0.3 en las mujeres que usan esquemas combina­dos continuos de estrógenos y progestina. Las mujeres más jó­venes con anovulación crónica tienen mayor riesgo de presentar hiperplasia del endometrio y cáncer endometrial subsecuente. Pueden reducir el riesgo de hiperplasia casi por completo con anticonceptivos orales o con progestágenos cíclicos.

Clasificación por etapas
El examen bajo anestesia, muestreo cervical y endocervical, ra­diografía del tórax, urografía intravenosa, cistoscopia, sigmoidoscopia, sonografía transvaginal e IRM, ayudarán a determinar la extensión de la enfermedad y su tratamiento apropiado. La clasificación por etapas se basa en la evaluación quirúrgica y patológica.

Tratamiento
El tratamiento consiste en histerectomía total y salpingooforectomía bilateral. Se toma con regularidad material peritoneal para examen citológico. De modo preliminar, se indican la radiación externa o la radioterapia intracavitaria, cuando el cáncer está muy poco diferenciado o si el útero en definitiva está aumenta­do de tamaño en ausencia de miomas. Si se ha producido una invasión profunda en el miometrio o si las muestras de ganglios linfáticos preaórticos son positivas para tumor, se indica radia­ción posoperatoria.
La paliación del adenocarcinoma endometrial metastásico o avanzado suele lograrse con dosis altas de progestágenos, como por ejemplo medroxiprogesterona, 400 mg por vía intramuscular por semana o acetato de megestrol, 80 a 160 mg diarios por vía oral.

Pronóstico
Con el diagnóstico y tratamiento tempranos, la supervivencia a cinco años es de 80 a 85%. Con la enfermedad en etapa I, la profundidad de la invasión miometrial es el más fuerte predic­tor de supervivencia, con 98% a 5 años con < 66% de profundi­dad de invasión, y 70% de supervivencia con > 66% de invasión.

HEMORRAGIA PREMENOPAUSICA ANORMAL
HEMORRAGIA VAGINAL POSMENOPAUSICA
SINDROME PREMENSTRUAL - TENSION PREMENSTRUAL
DISMENORREA PRIMARIA - DISMENORREA SECUNDARIA
VAGINITIS SINTOMAS TRATAMIENTO
QUISTE Y ABSCESO DEL CONDUCTO DE BARTHOLIN
EFECTOS DE LA EXPOSICION AL DIETILESTILBESTROL IN UTERO
NEOPLASIA INTRAEPITELIAL CERVICAL
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LEIOMIOMA DEL UTERO SINTOMAS TRATAMIENTO (Tumor fibroide)

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